¿Cómo trabajar el bienestar y la felicidad en tiempo difíciles?

09/03/2020

Mónica López Hernando

Psicóloga especialista en felicidad

Directora Instituto del Bienestar

 

Cuando comenzó en Octubre este movimiento de cambio social en Chile, llegaron con él muchas situaciones que generaron tensiones entre compañeros, aumentaron las discusiones políticas, las diferencias de opiniones, se mezclaba el miedo, la frustración, la sensación de injusticia, la ansiedad por la incertidumbre, por no saber si se mantendría el trabajo o estaríamos entre los despidos. Se empezaron a visibilizar desigualdades también dentro de las organizaciones, y aumentaron los cuestionamientos y la reflexión también... oportunidad importante si la canalizamos hacia una transformación positiva.

 

En la consulta comenzamos los psicólogos y psiquiatras a recibir más personas con crisis de pánico, con insomnio, ansiedad, personas que se demoraban 2 horas o más en llegar a sus casas por falta de transporte, que habían sido agredidas como vendedoras frente a un saqueo... la sensación de amenaza, de inseguridad e inestabilidad nos dejó a todos, independiente de nuestra posición política, en estado de alerta y estrés.

 

¿Y es posible trabajar el bienestar y la felicidad en este contexto? Estamos convencidos de que sí es posible, y más aún, de que es urgente hacerlo. Así, desde Noviembre comenzamos a trabajar con nuestro equipo en colegios, universidades y en distintas organizaciones en base a estas ideas que queremos compartir con ustedes:

 

- FORTALECER A LOS LÍDERES: Es clave en estos momentos que líderes / jefes puedan reunirse con mayor frecuencia con sus equipos y estar más atentos y cercanos a cómo están viviendo la contingencia sus colaboradores. Entregar mensajes claros, ser figuras de apoyo y contención, más que ellos transmitir más nerviosismo o mensajes que generen tensión. Capacitarse en herramientas para enfrentar crisis, tener protocolos respecto a qué hacer frente a una emergencia, frente a inasistencias de su equipo o discusiones que generen quiebres en confianza e interfieran en el clima y la comunicación interna (y externa). Saber qué hacer frente a saqueos o agresiones de clientes que puedan estar ansiosos, entre otras que ayuden a generar mayor seguridad en todos respecto a "qué haremos todos juntos como equipo frente a x situación". 

 

- FORTALECER A LOS EQUIPOS: Enseñar herramientas de manejo del estrés, como técnicas de respiración, relajación, meditación, entre otras. Aprender técnicas que pueden ir desde cómo calmar una crisis de pánico a qué acciones concretas podemos tomar para que el trabajo se vuelva un lugar de mayor calma y refugio. Trabajar para liberar la tensión entre las personas, aumentando tolerancia y respeto por la diversidad de opiniones, mejorar el nivel de confianza y entrenar habilidades que aporten en la construcción de relaciones saludables, por ejemplo, cuáles son las claves de la comunicación no violenta (CNV), técnicas de resolución de conflictos y manejo de conversaciones difíciles.

 

 

- AUMENTAR BIENESTAR EN EL TRABAJO: Más que buscar que todos estén alegres y felices en una situación de crisis, la clave es tomar este momento como una oportunidad para construir factores que promuevan el bienestar personal y organizacional de modo más profundo. Así, formar mayor resiliencia es clave. LA resiliencia podemos definirla como la capacidad que tienen las personas para atravesar situaciones difíciles y condiciones adversas, superarlas y salir fortalecidas de ellas. Esto no significa no sentir ansiedad, pena, rabia, confusión u otras emociones, sino más bien aprender a sobrellevarlas sin que nos abrumen, paralicen o nos vayan generando un nivel de estrés más crónico.

 

Así, la confianza en que al final de este proceso se podrá salir fortalecido es importante para no dejarse hundir frente a las crisis. Las personas resilientes tienden a desarrollar más flexibilidad, se adaptan mejor a los cambios, mantienen fuerte su optimismo, buscan espacios de autocuidado que aporten en su salud física y mental, pese a las dificultades buscan activamente situaciones que les provoquen emociones positivas en su día a día y sienten tienen algo de control frente a su entorno, su felicidad y bienestar no depende tanto de las circunstancias externas sino más bien es un estado interno que puedo ir cuidando, es cómo yo interpreto lo que sucede más que lo que sucede en sí.

 

Para desarrollar un contexto laboral que ayude a promover resiliencia en las personas es clave no solo entrenar las habilidades que mencionaba antes, sino también tener espacios donde exista apoyo social, expresión de emociones y afectos, humor y tener modelos positivos ante los cuales podamos rescatar inspiración. La resiliencia se puede cultivar y es clave para desarrollar un equipo con mayor confianza, seguridad emocional y bienestar. Desde ahí, la felicidad fluye mucho más natural...

 

- NO EVADIR NI NEGAR LA CRISIS, SUMARSE AL CAMBIO POSITIVO: Estamos todos frente a una oportunidad enorme de mejorar nuestra sociedad de forma positiva, es por eso, que más allá de calmar ansiedades y enfocarnos en "trabajar a full el tiempo que estamos en la oficina, pues puede que por la contingencia debamos irnos antes a casa por protestas o falta de transporte", necesitamos ir mucho más allá y conectarnos con lo que está ocurriendo...

 

Hemos comprobado estos meses a través de charlas, talleres y capacitaciones más profundas, el impacto positivo que ha tenido en las perso

 

nas y los equipos, el que trabajemos cómo ellos pueden transformarse en el cambio que desean ver en nuestra sociedad. Así, frente a la pregunta ¿Cómo puedes TÚ aportar a disminuir la desigualdad? muchas veces nos hemos topado con caras de sorpresa y confusión... Nos hemos enfocado bastante en que "los otros (gobierno, empresa, directores, etc...)" deben hacer mejoras, y efectivamente es así, hay mucho trabajo aún por hacer para disminuir la desigualdad y necesitamos generar esta conciencia y cambiar temas para construir una sociedad más inclusiva y de mayores oportunidades para tod@s, pero eso no nos quita responsabilidad personal de contribuir en ese cambio.

 

Muchas cosas no están en nuestras manos, no podemos controlarlas, y eso genera frustración y ansiedad, entonces ¿qué pasaría si cada uno de nosotros empezara a enfocarse en lo que sí podemos hacer para aportar a ese cambio? Así, ha sido significativo ver cómo los equipos de trabajo y los líderes empiezan a conversar, a visibilizar las desigualdades que ven en su trabajo y en su entorno, y a crear planes de acción para avanzar positivamente. En esta línea, algunas ideas que han surgido de las cerca de 1.000 personas con las que hemos trabajado hasta ahora en esta temática desde Noviembre han sido:

 

- Sumarse como empresa al Desafío 10x (https://www.desafio10x.cl). Donde voluntariamente la empresa elige si pagar un sueldo mínimo de 22 UF bruto a sus colaboradores, o una distancia máxima entre el que gana más y el que gana menos de 10 veces. En Chile, en promedio, el sueldo de un Gerente General supera en 30 veces el de sus colaboradores y 47 veces el sueldo mínimo... Muchas empresas ya se han sumado a cambiar ésto y hemos visto cómo en estos meses, al difundirles esta posibilidad, algunos tomaron decisión de sumarse.

 

- Decidir como equipo de trabajo aportar a una causa de forma estable. En este tema hemos visto ideas como:

 

1) Apadrinar a chic@s de hogares y aportar cada uno una cifra mensual a una cuenta de ahorro

 

que vaya directo a pagar la educación universitaria de ese niño o niña, ayudando a que no deba endeudarse o restarse de continuar sus estudios por temas económicos en el futuro, cuando se ha juntado un monto importante definido, se abre una segunda cuenta para otro niñ@. Otros equipos en este mismo punto, han decidido apadrinar a hij@s del personal de aseo, guardias o personas con menores sueldos de su trabajo en temas de educación y/o salud. En esta línea, surge también el donar "amigo secreto" o regalos de cumpleaños e ir a hacer una acción de aporte a la comunidad, como pintar o mejorar área verde en un jardín infantil público, en un hogar de adultos mayores u otro espacio cercano.

 

2) Un equipo que salía más temprano los viernes, quería solicitar una sala de reuniones grande en su trabajo para quedarse por dos horas más en el trabajo, esta vez para recibir a escolares y apoyarlos con reforzamiento en matemáticas, clases de inglés, computación, charlas de educación financiera para alumnos de enseñanza media y otras actividades formativas. En el tema de educación, muchos escolares y universitarios dijeron que se comprometían a apoyar a compañer@s que les costara más algún ramo, a ayudarlos a que no reprobaran, a enseñarles, prestarles cuadernos y estar más atentos a esos temas, entendiendo que no todos parten desde las mismas bases educativas o tienen los mismos apoyos extracurriculares (de padres, profesores particulares, psicopedagogos, etc).

 

3) La desigualdad también se nota en la distribución de áreas verdes en la ciudad... Así, en zonas más vulnerables hay menos espacios de esparcimiento, menos juegos, menos parques... Así, vimos algunos universitarios que se motivaron a voluntariamente ir a construir huertas urbanas a colegios de escasos recursos, sumarse a aportar a la Fundación Mi Parque (www.miparque.cl) y a generar jornadas de limpieza de playas o de zonas que están abandonadas llenas de basura y pueden recuperarse. Muchos se comprometieron a dejar más limpio que como encontraron las plazas, playas, parques nacionales o lugares que fueran.

 

4) Transmitir experiencias, motivar e inspirar a niñas y adolescentes. Poder dar charlas en colegios de escasos recursos sobre cómo has podido cumplir tus sueños y llegar alto volviéndote un referente en tu área: https://www.inspiring-girls.cl

 

- Muchos alumnos en colegios y universidades, refirieron que la desigualdad partía desde el hogar... y se comprometieron a revisar las tareas domésticas en familia y distribuir mejor las responsabilidades, entendiendo que las mujeres pasan más del doble de horas que los hombres haciéndose cargo de organizar el aseo, la comida, el cuidado de otros y las distintas labores.

 

- Muchos hablaron de compartir el auto para facilitar transporte a otros. Ser más flexibles en horarios, facilitar el home office. Dar oportunidad para que los padres pudiesen estar más presentes en reuniones del colegio, doctores de los hijos y otros temas, y no solo dejar a las madres esa responsabilidad.

 

- Muchas jefaturas se comprometieron a revisar sueldos para que hubiese igualdad de salario en mismo cargo, sin importar el género. Entendiendo que en Chile las mujeres suelen ganar cerca de 33% menos que los hombres en el mismo trabajo y claramente es algo a cambiar.

 

- Algunos se comprometieron a subir sueldos a personas que les colaboraban personalmente (secretarias, asistentes, recepcionistas, personas que ayudan con el aseo, mantención de jardines, etc.), muchos hablaron en el comité de sus edificios para subir sueldos a conserjes, etc. No se trata de cuál es el "sueldo mercado", sino más bien de la lógica de que si a tí te va bien, ojalá les vaya mejor a todos los que te rodean y puedan ir creciendo junto a tí también. Así, vimos muchas personas que dijeron se comprometerían a no solo subir sueldos a quienes les ayudaban en casa, sino también les aportarían con los útiles escolares de sus hij@s, educación universitaria, y otros temas más allá de lo básico.

 

- Muchos se incentivaron a revisar sus posesiones, tomaron conciencia de que no necesitamos tantas cosas, acumular tanto y es importante disminuir el materialismo.  Así, varios se comprometieron a donar los libros que ya leyeron, su ropa en buen estado (fíjense en esta iniciativa: www.tedoy.cl), muebles y más a otros que lo necesiten.

 

-  Algunas empresas empezaron a plantearse contratar a más personas sobre los 55 años para cargos puntuales y dar más oportunidades a personas que les cuesta más insertarse laboralmente.

 

- Vimos cómo algunos que hacían talleres y capacitaciones empezaron a comprometerse y dejar más becas para formar a emprendedores/as de menos recursos. Doctores y dentistas también se sumaron donando horas de consulta gratuita a hogares, escuelas vulnerables o fundaciones.

 

Más allá de si estamos de acuerdo o no, de cuánto aportan o no, éstas son ideas, reflexiones y acciones que pueden sumar. Sabemos que queda mucho aún, pero sabemos también que juntos podemos llegar más lejos y que solo desde una lógica de colaboración, podemos salir del individualismo y construir una sociedad más justa, amable y mejor para todos y todas las personas que somos parte de ella. Desde aquí, como Instituto del Bienestar, estamos dispuestos a seguir trabajando en esa dirección... y esperamos que TÚ y TÚ EQUIPO se sumen también.

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